La amebiasis es una infección parasitaria producida por Entamoeba histolytica, cuyo hábitat natural es el intestino grueso. Según estima la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año más de 500 millones de personas padecen esta enfermedad, que causa entre 40.000 y 110.000 fallecimientos.

Aunque, como explica la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), este parásito puede vivir en el intestino grueso sin producir ningún síntoma o molestia. Sin embargo, “en algunos casos, invade la pared del colon y causa colitis, disentería aguda o diarrea prolongada (crónica)”.

La infección “puede también diseminarse a través del torrente sanguíneo al hígado. En raras ocasiones, se puede propagar a los pulmones, el cerebro o a otros órganos”.

Pese a que es mucho más frecuente en zonas con una salubridad deficiente, “se presenta en todo el mundo” y “más común en África, México, América del Sur e India”.


La infección por amebiasis se puede evitar con una correcta higiene personal y alimenticia Anna Bizon


El parásito Entamoeba histolytica puede propagarse a través del agua o de alimentos contaminados. La forma más común de contagio es a través del contacto persona a persona “particularmente por el contacto con la boca o la zona rectal de una persona infectada, y el riesgo es mayor si hay alcoholismo, cáncer, desnutrición, ser anciano, niño, o el embarazo”.

No obstante, tan solo una de cada 10 personas infectadas, desarrollará síntomas. En la fase aguda, como recalca SEMI, “puede durar de semanas a meses, el enfermo presenta fuertes dolores abdominales y heces sanguinolentas”. Esta afección también puede convertirse en crónica, con episodios diarreicos y de estreñimiento, e incluso ocasionar la muerte.

La infección se puede evitar con una correcta higiene personal y alimenticia (lavarse las manos antes y después de cocinar, comer, defecar…) y con una buena manipulación de aguas fecales. “Y también saber que las prácticas sexuales anales, deben retrasarse hasta una completa recuperación”.


La amebiasis se puede propagar a los pulmones, el cerebro o a otros órganos Freepik


Los síntomas más comunes por la infección de amebiasis son:

  • Diarrea.
  • Dolor abdominal.
  • Fiebre.
  • Anemia (nivel bajo de hemoglobina).
  • Pérdida de peso.

Si el parásito se propaga a otros órganos, en este caso se denomina amebiasis extraintestinal, y produce la siguiente sintomatología:

  • Ictericia (coloración amarilla en la piel, de los ojos y de las membranas mucosas).
  • Tos.
  • Dolor abdominal.
  • Fiebre.
  • Diarrea.
  • Aumento del tamaño del hígado.

Además de las manifestaciones clínicas, la amebiasis se puede diagnosticar a través de análisis de sangre o de heces. “Las infecciones humanas asintomáticas son usualmente diagnosticadas con la demostración directa de los quistes del parásito en las heces”, señalan los especialistas.

  • “Los niveles de anticuerpos resultan mayores en pacientes con abscesos hepáticos. La serología empieza a ser positiva unas dos semanas después de la infección inicial. Los procedimientos de detección más recientes incluyen una prueba que detecta la presencia de proteínas amebianas en las heces, y otras muestras”. 

Ante cualquier síntoma, se debe acudir al médico, ya que si la enfermedad se agrava se pueden producir complicaciones que pueden suponer la muerte, como perforaciones del intestino o amebiasis cutánea. En el peor de los casos, abscesos en el hígado, los pulmones o en el corazón.

En un primer lugar, se administra un medicamento antimicrobiano para eliminar las amebas. Posteriormente, otro antibiótico para eliminar los quistes de parásito.