A la hora de planificar un viaje o escapada junto con niños conviene llevar siempre un botiquín infantil con todo lo necesario para unos primeros auxilios precoces y efectivos. Esta previsión dependerá de varios factores como: lugar de destino, duración del viaje, de si nuestro hijo padece alguna enfermedad de base, etc. Merece la pena invertir tiempo en su preparación ya que puede ser decisivo para solucionar un problema que, de otra forma, podría arruinar nuestras vacaciones.

El objetivo de este artículo es dar una idea de las situaciones que nos pueden surgir, así como describir qué materiales necesitaremos para atenderlas (resaltado en negrita).

En nuestro botiquín nunca debe faltar suero fisiológico, gasas estériles y pinzas para la limpieza de heridas y extracción de cuerpos extraños. También clorhexidina acuosa (tipo Cristalmina®) para la desinfección de las mismas. En pediatría no se recomienda el uso continuado de desinfectantes yodados por su posible alteración en la función tiroidea por absorción del yodo, sin embargo, se pueden utilizar puntualmente si no disponemos de clorhexidina.

Si la herida presenta separación de bordes podemos disponer de suturas adhesivas (tipo Steri-strip®) y colocarlas, tras limpieza y desinfección, para aproximar los bordes de la herida abierta. Antes de ponerlas hay que irrigar bien la herida con el suero y asegurarnos de que no queda ningún cuerpo extraño o material dentro de la misma. En cualquier caso, si la lesión es profunda conviene acudir a un centro sanitario para valoración y realización de cura compleja.

Una vez curada la herida se debe mantener lo más seca y limpia posible. Si es necesario cubrir con apósitos (son muy cómodos los apósitos autoadhesivos TNT) que aíslan la herida de la suciedad manteniendo su transpiración. Éstos son más recomendables que las “tiritas”.

Un botiquín infantil con todo lo necesario para unos primeros auxilios precoces y efectivos.


En este caso lo ideal será evitar la prenda que ha ocasionado la lesión ya que seguramente no corresponde a la talla o material adecuado. Para disminuir el dolor y ayudar a repararla pueden ser muy útiles los apósitos hidrocoloides. Este material se adhiere a la zona lesionada y actúa como una “segunda piel”, evita el roce sobre la zona y facilita la reparación de la misma. Se debe dejar varios días mientras no aparezcan signos de infección/inflamación como enrojecimiento, calor en la zona, hinchazón. Hay que tener en cuenta que puede aparecer una pequeña cantidad de líquido entre la herida y el parche como proceso normal en la curación.

Para prevenir este tipo de lesiones es útil la aplicación de vaselina pura en áreas de fricción o zonas sensibles.

En verano proliferan multitud de insectos siendo muy frecuente las picaduras de mosquitos, avispas, abejas y garrapatas. El mejor tratamiento sería evitar que nos piquen y para ello podemos usar repelentes de insectos, en las farmacias nos asesorarán en función de la edad y destino del viaje.

Para tratar la picadura suele ser suficiente un bálsamo calmante tópico y un jarabe antihistamínico oral si el picor es importante. En casos de inflamación importante podemos poner crema de corticoides/antibióticos (tipo Fucibet®)

En picaduras de garrapatas o abejas (si el aguijón se queda en la piel) mejor acudir a centro sanitario para extracción y tratamiento.

Ante reacciones alérgicas leves (limitadas solamente a ronchas en la piel, no afectan a zonas de mucosas: ojos, boca, genitales; ni se afectan las vías respiratorias) es suficiente la administración de un antihistamínico oral y evitar exponerse al desencadenante. Si la reacción es más severa acudir inmediatamente a un centro sanitario. En niños con reacciones graves previas (anafilaxia) se debe llevar siempre un autoinyector de adrenalina y estar entrenado en su uso.

Son unos accidentes muy frecuentes durante las actividades físicas y de ocio. Si la zona de la lesión no se inflama demasiado ni se deforma, probablemente sea algo leve y una inmovilización durante varios días será suficiente. Podremos disponer de vendas (mejor las cohesivas) y tijeras para su realización. Normalmente en lesiones leves conviene continuar la actividad normal, pero evitando mucha intensidad.

Dr. Juan Antonio Utrero Valiente, médico especialista en Pediatría y sus áreas específicas.


Aunque en la época estival los cuadros infecciosos son menos frecuentes es recomendable disponer de jarabes antitérmicos: paracetamol y/o ibuprofeno. Nos servirán para el tratamiento sintomático de la fiebre y el dolor.

En niños asmáticos se debe llevar siempre el salbutamol inhalador y la cámara espaciadora para administrarlo inmediatamente en casos de crisis asmática con dificultad respiratoria.

Ya sea por intoxicación o por causa infecciosa, el manejo inicial será similar. Trataremos de ofrecer adecuada hidratación oral con pequeños sorbos espaciados de Suero de Rehidratación. En caso de vómitos haremos una pausa en la ingesta de unos 30 minutos hasta reiniciar de nuevo la tolerancia al suero. Si los vómitos no ceden conviene acudir a un centro sanitario para evitar la deshidratación. En pediatría el uso de medicamentos para cortar los vómitos se restringe a centros sanitarios, no siendo recomendable la administración de Primperán®.

Algunos de estos fármacos precisan de receta médica, por lo que será necesaria una visita a tu pediatra para su adquisición.

¡Feliz verano!

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