Reconócelo. Lo has intentado más de una vez, pero conseguir que el deporte entre a formar parte de tu vida no es tarea fácil. Confinamientos, teletrabajo y vacaciones parecen no haber sido, tampoco, los mejores escenarios para mantener la constancia.

Si con la llegada del nuevo curso pretendes empezar con nuevas rutinas deportivas para mejorar tu aspecto o condición física, y conseguir tu propósito de ser constante a la hora de hacer deporte, lo que tienes que tener en cuenta es que hay que hacerlo poco a poco.

Adaptarse al hábito del entrenamiento no es una cosa sencilla, se requiere de fuerza de voluntad, energía y tiempo. A la popular pregunta «¿Cuántos días a la semana debo entrenar?», Miguel Piqueras, del centro WWD Concept, responde: «Para notar resultados un poquito antes, lo ideal sería empezar con dos días a la semana«. De lo que se trata es de ser regulares en nuestra forma de hacer ejercicio, según reconoce el experto.

Encontrar el deporte que mejor encaja contigo o buscar motivaciones a corto plazo son algunos de los consejos que según estos profesionales pueden ayudarte a superar tus límites y mantener la rutina del entrenamiento ¡Te los contamos!

Elige el deporte que mejor se adapta: Por muy de moda que esté el running quizás no sea lo tuyo. No te dejes llevar por las tendencias. Todo dependerá de tu experiencia con el ejercicio físico hasta la fecha.

Miguel Piqueras aconseja empezar con una «valoración de la condición física, es decir, un conjunto de pruebas empleadas para medir el rendimiento físico», que según comenta, debería valorar, preferiblemente, un profesional. Además, saber hasta que punto está preparado tu cuerpo para la actividad que te planteas realizar, permitirá marcarse objetivos realistas.

Dosifícate y no sobre-expongas: No lo des todo al principio o te quedarás sin nada. Empieza poco a poco y da tiempo a tu cuerpo-mente para que se acostumbre a la nueva rutina. El sobreesfuerzo puede ser contraproducente y terminar con tu propósito.

«En cuanto los días de entrenamiento, lo ideal según la OMS son de 3 a 5 días, con una actividad de intensidad media (sesiones de alrededor de 45 minutos). Si tu estilo de vida es sedentario deberías empezar con 2 o 3, e ir subiendo», apunta Gadea.

No empieces haciendo cardio: Empieza por la musculación y no por el cardio, es otro dato fundamental que poca gente conoce. «Primero debe hacerse musculación y luego cardio. El cardio consume el glucógeno de los músculos, por eso siempre se debe hacer después de las pesas. Si lo hacemos al revés, nuestro cuerpo tendrá mucha menos fuerza y los números que obtengamos serán peores». reconoce el experto.

Cuida tu combustible: O lo que es lo mismo, come bien. Tu cuerpo va a necesitar una alimentación equilibrada que te proporcione la energía suficiente para realizar la rutina.

Prepara el equipo y motívate con él: Calzado apropiado y ropa cómoda y transpirable. Son cada vez más las opciones que nos ofrecen las marcas, conscientes de los beneficios que supone la práctica continuada de deporte. Lo ideal es usar prendas que se ajusten a tu cuerpo y sean transpirables o, todavía mejor, que repelan el sudor y sequen rápido.