La enfermedad neumocócica invasiva es una infección grave causada por la bacteria Streptococcus pneumoniae (neumococo). Si nos fijamos en el nombre de este microorganismo podríamos pensar que estamos hablando de neumonía, pero esta patología conlleva mucho más.

Y es que la infección por neumococo puede producir un gran variedad de patologías. Además de la neumonía, puede provocar:

  • Sinusitis
  • Otitis media
  • Meningitis
  • Sepsis
  • Artritis
  • Osteomielitis
  • Celulitis
  • Endocarditis.

Según los expertos, son dos los grupos de población que tienen más riesgo de ser atacados por la bacteria del neumococo:

  • Los niños
  • Las personas mayores.

Más concretamente, entre los más vulnerables frente a la bacteria se encuentran los niños de menos de 5 años y, especialmente, los menores de 2 años.

También son muy vulnerables las personas mayores de 65 años o que padecen enfermedades que predisponen a las infecciones por esta bacteria.



Como hemos visto, la Streptococcus pneumoniae puede provocar múltiples patologías, y por ello:

  • Las manifestaciones clínicas de esta patología pueden variar desde la fiebre y escalofríos, la tos o las dificultades para respirar propios de la neumonía, a la confusión y el incremento de la frecuencia cardíaca que provoca la sepsis.

Por ello, la forma de diagnosticarlo variará según el tipo de infección que haya producido el neumococo.

Lo más probable es que en caso de meningitis o infecciones en la sangre, se recurra al análisis de muestras de líquido cefalorraquídeo o de sangre.

Cuando hablamos de otitis media o sinusitis probablemente el especialista no realizará este tipo de pruebas. Una vez determinada la presencia de la bacteria se procederá a prescribir un tratamiento con antibióticos.

Actualmente se dispone de 3 tres tipos de vacunas contra el neumococo: la vacuna polisacárida frente a 23 serotipos de la bacteria (VNP23) y dos vacunas conjugadas frente a 10 serotipos (VNC10) y 13 serotipos (VNC13).

  • Según el calendario vacunal español esta vacuna se debe administrar en niños pequeños a los 2, 4 y 11 meses, y en adultos mayores de 65 años.


La forma de transmisión de la enfermedad neumocócica se produce a través de la tos o los estornudos de una persona infectada.

Por eso, las medidas de prevención frente a la Covid-19 han tenido un profundo efecto sobre la transmisión de este tipo de bacteria. El confinamiento y la distancia social motivaron en su momento una reducción de la enfermedad neumocócica invasiva.

  • En este contexto, los expertos destacan la importancia de la prevención de la enfermedad neumocócica invasiva durante el período actual.

La doctora Esther Redondo, jefe de Sección del Centro de Salud y Vacunación Internacional de Madrid Salud del Ayuntamiento de Madrid, señala que:

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  • “Si bien la vacunación antineumocócica no es estacional, durante los próximos meses gran parte de la población de riesgo entrará en contacto con el sistema sanitario, lo que supondrá una oportunidad única para revisar y adecuar su calendario vacunal”.

Además, continúa la doctora, “debemos aprovechar el compromiso y concienciación actuales respecto a la prevención de enfermedades infecciosas”.