Los enjuagues bucales, técnicamente llamados colutorios, son una herramienta complementaria, pero no esencial, de la higiene bucodental. Así lo expone el Consejo General de Dentistas de España y el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante (COEA), que destacan, sobre todo, que enjuagarse la boca nunca puede ser sustitutivo del cepillado y del uso del hilo interdental.

El colutorio es un líquido medicinal para enjuagarse la boca durante un tiempo determinado y después expulsarlo. Pero “nunca sustituye al cepillado ni a la higiene interdental”, asegura el COEA.

Usos


Utilizarlo puede tener muchos beneficios, pero siempre deben ser usados bajo prescripción del dentista, insisten desde el colegio de profesionales sanitarios.

Existe una gran variedad de colutorios dependiendo del producto activo de su composición. Realmente, este tipo de líquido para enjuagarse la boca está pensado para finalidades muy concretas. Algunos sirven para prevenir la caries, otros combaten el sangrado de las encías (gingivitis) y algunos mejoran la sensibilidad dental. Su uso, por lo tanto, no debe considerarse como generalizado sino, por el contrario, adaptado a cada paciente en particular.

Es importante que los pacientes conozcan determinadas cuestiones que se dicen sobre los enjuagues bucales y que no son ciertas, según advierten desde el Consejo General de Dentistas de España y el COEA.

En primer lugar, muchas personas utilizan colutorio sin prescripción médica para combatir el mal aliento. Sin embargo, en muchos casos, no consiguen mejorar la situación. Esto es debido a que el mal aliento siempre tiene una causa y mientras no se diagnostique y se trate la misma, un enjuague no va a solucionarlo.

Mitos


Algunos colutorios llevan alcohol en su composición, habiéndose asociado este hecho a determinadas patologías orales, entre otras sequedad e irritación de las mucosas. Pero incluso, los que son sin alcohol, pueden tener efectos colaterales, como es la aparición de tinciones o manchas dentales. No es verdad, por tanto, que al no llevar alcohol son inofensivos. Su uso excesivo y no controlado por el dentista también puede ser nocivo.

En base a esto, siempre deben ser utilizados con la frecuencia y concentración adecuadas, y bajo prescripción del profesional sanitario. El enjuague no puede sustituir “nunca” al cepillado.

Existen, principalmente, cuatro tipos de enjuagues bucodentales en el mercado.

  1. Colutorios anticaries elaborados a base de flúor, lo que ayuda a evitar la desmineralización del esmalte y evita la caries.
  2. Colutorios antigingivitis compuestos por agentes antisépticos que controlan las diferentes bacterias que producen la gingivitis.
  3. Colutorios frente a la sensibilidad dentaria que se utilizan para taponar los túbulos. De esa manera, se puede dejar de transmitirse la sensibilidad dental.
  4. Colutorios frente a la halitosis o el mal aliento, que ayudan a combatir las bacterias que producen esta patología.

Tipos


Primero, siempre debemos seguir las indicaciones del dentista. El profesional sanitario es quien debe pautarnos, no solo sobre qué tipo de enjuague utilizar, en caso de que debamos usarlo, también es el que debe decirnos cómo hacerlo.

En el caso de que el odontólogo o estomatólogo nos haya prescrito el uso de colutorio, este profesional nos dirá que, antes de nada, es necesario realizar un correcto cepillado de nuestros dientes. A continuación podremos usar el colutorio. La cantidad que se debe utilizar suele estar entre los 10 y los 15 mililitros. Un uso correcto del colutorio conlleva realizar buches con el producto. Y el tiempo adecuado suele estar entre los 30 segundos y un minuto.

Debe ser el dentista el que te diga cómo y cuánto utilizar el producto


Es importante no tragarse el líquido. Los enjuagues bucales no están fabricados para ser ingeridos. A su vez, es preferible no tomar bebidas o comidas hasta media hora después de haber realizado el enjuague para que el producto haga efecto durante más tiempo.

Según el tipo de enjuague, el modo de empleo puede variar, así como el tiempo de uso. Hay colutorios que se pueden utilizar a diario, pero otros no. El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Alicante recuerda que siempre debe ser el dentista el que te diga cómo y cuánto utilizar el producto.