A estas alturas de la pandemia parece que el coronavirus ya no tiene secretos para nosotros.

Creemos saberlo todo de sus causas, sus variantes, sus mutaciones… y hasta de sus síntomas y sus consecuencias.

Pero las cosas no son tan sencillas.

Es cierto que todos sabemos de memoria los síntomas que tenía el coronavirus original:

Pero los síntomas no se acabaron en esas sensaciones perfectamente reconocibles y localizables.

Porque, como ocurre en todas las enfermedades infeccionas, a los síntomas comunes se unen otros muy poco comunes y en ocasiones hasta sorprendentes.

Son los que se suelen llamar “síntomas confusos”.

La pérdida del olfato y del gusto fue el primero de los síntomas confusos que apareció ligado a la pandemia y se convirtió en signo inequívoco de la enfermedad.

Pero no fue el único.

También se llegó a afirmar que la COVID-19 tenía el potencial de interrumpir los ciclos menstruales, cosa que también se achacó a la vacuna, pues así lo manifestaron algunas mujeres después de recibir los pinchazos.

Pero a medida que aprendemos más sobre el coronavirus hemos ido descubriendo síntomas menos comunes.

Son tan poco comunes que un especialista en enfermedades infecciosas de NYU Langone Health llegó a decir que parecen sacados de un cuento infantil.


Los síntomas de la COVID-19 ahora son erupciones cutáneas, ronchas rojas en la cara o los labios o pérdida de cabello Freepik


Así, un estudio sobre síntomas realizado con más de 60.000 personas que dieron positivo por COVID-19 y publicado en The Lancet encontró que un pequeño porcentaje experimentó:

  • Zumbidos en los oídos
  • Dolor en los ojos
  • Erupciones cutáneas
  • Ronchas rojas en la cara o los labios
  • Pérdida de cabello
  • Dolores articulares inusuales.

Además de ese estudio, un análisis más amplio realizado en Gran Bretaña a raíz de las respuestas de más de 600.000 pacientes, publicado en Nature, mostró que una fracción de las personas con COVID también desarrollaron síntomas más llamativos e impactantes cuya causa no está nada clara.

Unos especialistas consideran que podría deberse a la genética de las diferentes personas.

Otros hablan de que el estado de vacunación puede ser clave, ya que una persona no vacunada podría tener una infección más grave y durante más tiempo, lo que podría generar un desarrollo diferente de síntomas.

También hay quien considera que el problema podría estar en que, tal y como se ha observado en un descubrimiento reciente, en algunas personas (pocas) el SARS-CoV-2 puede ingresar en el torrente sanguíneo. Y eso abriría la posibilidad a que el virus pueda entrar en varios órganos del cuerpo, causando así síntomas más allá del sistema respiratorio.

Pero la realidad es que ni los médicos ni los investigadores están seguros de por qué solo algunas personas desarrollan síntomas tan inusuales como:

  • Lengua peluda
  • Pie COVID
  • Dedos morados
  • Pinchazos como de alfiler
  • Hormigueos
  • Entumecimiento en todo el cuerpo.
  • Verdugones que brotan en sus rostros como si hubiesen recibido un latigazo…

Ni siquiera está claro si estos síntomas están causados por el virus o realmente son una respuesta de nuestro cuerpo.


Cuatro enfermedades que puedes detectar tú mismo mirándote los pies Freepik


La ventaja es que cada uno de estos síntomas, si realmente están provocados por el coronavirus, lo normal es que se resuelvan en cuestión de semanas. Y la mayoría de las veces, sin necesidad de tratamiento.

Estos son los síntomas confusos más frecuentes:

Normalmente las células sanas de la lengua se reemplazan cada muy poco tiempo. Pero si las nuevas nacen y las células más viejas persisten, se acumulan unas sobre otras.

Esto provoca que se forme un crecimiento excesivo, oscuro, espeso y borroso, normalmente conocido con el nombre de lengua vellosa o lengua peluda o incluso lengua negra.

Pero como explica una de las investigadoras principales de estos síntomas, la doctora Chin-Hong:

  • “Sé que la lengua peluda parece realmente aterrador, pero es más común de lo que la gente piensa y las personas que la están padeciendo ahora no deberían espantarse porque habitualmente es algo temporal.”

Este síntoma también puede ir acompañado de una sensación de ardor dentro de la boca.

Pero no es un descubrimiento original del coronavirus.

Antes de la pandemia los médicos ya habían visto pacientes con “lengua peluda” relacionada con infecciones virales, tabaquismo, uso de antibióticos e incluso falta de higiene.

Y se puede suavizar. Las personas con lengua peluda pueden usar un raspador de lengua o un cepillo de dientes para raspar esas células.

Pero lo que sí deben hacer es extremar una buena higiene bucal para evitar más acumulación de células.

Es otra de las afecciones que se ha encontrado en enfermos de coronavirus.

La candidiasis oral o bucal ocurre cuando un hongo infecta la boca.

El primer síntoma de esta afección son unas lesiones blancas que brotan en la mejilla, la lengua o la boca.

Y el tratamiento suele ser la administración de un medicamento antimicótico durante entre 10 y 14 días.

Tampoco es una afección nueva.

Hasta ahora se había relacionado con un sistema inmunitario debilitado o con el uso continuado de antibióticos.

Es otro de los síntomas confusos que se han detectado alrededor de la COVID-19.

Se trata de una sensación de hormigueo en la piel, que puede deberse a que las células inmunitarias inflaman los nervios mientras luchan contra la infección.

Pero también es posible que el virus en sí mismo pueda dañar los nervios periféricos, como los que van a las manos y los pies, de una manera muy similar a lo que ocurre con otras dolencias como el herpes zóster.

Y, aunque no se conoce realmente cuánto de este hormigueo está causado por un impacto directo del virus y cuánto por la inflamación, sí se sabe que las personas que dieron positivo en COVID tienen tres veces más posibilidades de sufrir estas molestias en las manos y los pies:

  • Dolor
  • Hormigueo
  • Entumecimiento.

Los especialistas recomiendan ir al médico si sentimos que el dolor nervioso persiste después de recuperarse del virus.



No es ninguna novedad que los virus provoquen erupciones cutáneas.

Pero en los pacientes con COVID-19, la Academia Estadounidense de Dermatología cita como síntomas:

  • Protuberancias con picazón
  • Ampollas similares a las de la varicela
  • Erupciones que forman patrones de encaje en la piel
  • Protuberancias elevadas

Cualquier tipo de angustia física o emocional puede hacer, y de hecho hace, que se nos caiga el pelo.

Por eso, al constatar esta realidad en algunos pacientes con coronavirus siempre queda la duda de si se trata de una consecuencia del estrés producido por el miedo a la enfermedad, o si es un efecto directo del virus.

En cualquier caso, los dermatólogos han observado que el tiempo lo cura y todo vuelve a la normalidad.


Estos son los primeros síntomas de la calvicie que afecta a las mujeres


Es otra dolencia sorprendente pero fácil de detectar.

Aparecen en los pies y en los dedos unas erupciones y ampollas similares a las que provoca la congelación, lo que hace que las puntas de los dedos del pie se hinchen y se pongan morados.

Una teoría es que puede estar provocado por coágulos microvasculares, que ocurren en los vasos sanguíneos más pequeños de su cuerpo y bloquean el suministro de sangre, causando esa decoloración.

El dedo del pie COVID suele ocurrir durante la fase aguda de una infección, y los síntomas tienden a resolverse poco después.

La mayoría de los síntomas confusos de la COVID-19 que están recogiendo los investigadores se resuelvan por sí solos.

¿Por qué? Pues la realidad es que hasta el momento no hay certezas médicas al respecto.

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Como dijo el doctor Mulligan al NYT:

“Todavía estamos aprendiendo sobre la COVID. Hay muchas cosas que seguimos sin entender”.