Las pastillas contra la disfunción eréctil, la obesidad, el tabaquismo, los trastornos del sueño o los anabolizantes, siguen encabezando el ranking de los fármacos más buscados en los mercados ilegales y que, casi siempre, son falsos. Pese a que los adelgazantes figuran entre los más solicitados, no existe constancia, explica a EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, del grupo Prensa Ibérica, Carlos Fernández Moriano, responsable del área de divulgación científica del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), de que las inyecciones falsificadas de Ozempic –autorizado en España para controlar los niveles glucémicos de los pacientes con diabetes tipo 2, pero muy buscado para perder peso- hayan llegado a los canales oficiales en España como sí ha sucedido en otros países.

En España, por Internet, solo está permitida la compra de medicamentos no sujetos a prescripción médica. Además, solo se pueden adquirir desde farmacias autorizadas. Los que necesitan receta médica ni se pueden vender por la Red, ni hacer publicidad directa a los ciudadanos. Los medicamentos están perfectamente regulados por las autoridades sanitarias, recuerda Fernández Moriano. Pero, cuando esos fármacos se adquieren por la Red -tanto en webs como en plataformas tipo Wallapop- se pierde, tanto la garantía de que se dispensen al precio regulado, como la de su autenticidad, que asegura el canal farmacéutico.

Con datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), de su memoria de 2022, que se han publicado recientemente, durante el pasado año, el organismo llevó a cabo un total de 505 actuaciones en relación con medicamentos ilegales. Un año antes, fueron 466, con lo cual las cifras, advierte Fernández Moriano, son muy similares.

En venta online, la AEMPS ha investigado 65 páginas y ha retirado 383 anuncios relacionados con redes sociales o plataformas

El desglose de los datos que hace la AEMPS es el siguiente: se han realizado 336 actuaciones en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, juzgados y otras instituciones; 164 notificaciones en relación con robos, extravíos o desvíos de medicamentos a tráfico ilícito y cinco retiradas de fármacos. En cuanto a las actuaciones sobre la venta onlinese han investigado 65 páginas y se han retirado 383 anuncios relacionados con redes sociales o plataformas.


Medicamentos en una farmacia. Archivo


En su memoria, la AEMPS precisa que los datos han bajado respecto a un año antes (se retiraron casi 800 anuncios y se investigó a 65 plataformas) porque ha aumentado la complejidad de las actuaciones y las investigaciones, lo que ha conllevado una reducción en el número de expedientes.

No tenemos constancia de un aumento de compraventa online ilegal. Las cifras son similares a las de 2021. No parece que el volumen de venta de medicamentos ilegales sea mayor”, indica el responsable del área de divulgación científica del CGCOF. “También hay que tener en cuenta que estamos dejando atrás lo que supuso la pandemia y los recovecos que presentó”, añade Fernández Moriano. Tras el estallido de la crisis sanitaria, Interpol coordinó una operación a escala mundial contra la venta en Internet de medicamentos y productos sanitarios ilegales, que se saldó con la incautación de más de 34.000 artículos.

Con cifras de la Organización Mundial de la Salud, hasta la mitad de los medicamentos que se distribuyen por Internet son falsos

Tampoco ha variado el ranking de fármacos falsos más buscados. Entre ellos, precisa, están los adelgazantes, un clásico en la venta de medicamentos ilegales. “Los relacionados con los estilos de vida, siempre han sido uno de los principales nichos, el problema es que no tenemos un registro“, añade el farmacéutico.

“El mercado ilegal existe y lleva existiendo mucho tiempo. Con cifras de la Organización Mundial de la Salud, hasta la mitad de los medicamentos que se distribuyen por Internet son falsos. Son cifras tremendas. Sigue esa tendencia y es un gran problema que entre todos estamos intentando combatir“, explica el experto.

Capítulo aparte merece el caso de Ozempic. En octubre, la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés) alertaba de que las autoridades de los estados miembros de la UE habían notificado la circulación de plumas inyectables falsas precargadas de Ozempic en mayoristas de varios países. Novo Nordisk, su fabricante, ya había alertado de las falsificaciones del medicamento contra la diabetes, muy popular para perder peso.

En España por lo que sabemos y apunta el Ministerio de Sanidad no hay ningún caso en los canales oficiales, bien en farmacia comunitaria u hospitalaria. Por eso la Agencia Europea lo advertía. Comentaba que se habían identificado y notificado por agencias reguladoras de Alemania, Austria y Reino Unido, envases falsificados, en el mercado negro, no en el canal legal de medicamentos, que está muy regulado”, señala el representante de los farmacéuticos.

Pero, además, en el caso de este medicamento, se añade otra circunstancia. En España solo está autorizado para la diabetes tipo 2, pero, desde inicios de año, su desabastecimiento, por la alta demanda de personas que quieren usarlo para adelgazar, ha puesto en el punto de mira a las personas con obesidad. “Son problemas que está generando su uso fuera de indicación por eso la AEMPS, en septiembre de este año, realizó recomendaciones a los médicos prescriptores para que se priorice en las condiciones autorizadas y evitar que se den tensiones en la cadena de suministro”, indica el farmacéutico.

Porque, ya puestos, Fernández Moriano habla de un problema, que “afecta a toda la sociedad. Muchos son medicamentos no sustituibles y puede darse el caso de que el paciente no consiga el medicamento en farmacia. Para el paciente es una alteración de su vida y para el farmacéutico, también, porque dedica cada día muchas horas para buscar ciertas presentaciones que escasean. Es un problema multifactorial que afecta todos, también a los médicos prescriptores”.


Estanterías y cajones semivacíos en una farmacia valenciana. Germán Caballero


El Ministerio de Sanidad cuenta actualmente con más de 900 alertas activas por medicamentos que tienen problemas de suministro. Hace un año, el Consejo General de Farmacéuticos presentaba datos de incidencias en el suministro de medicamentos de 2022. La organización admitía que los problemas habían aumentado de “manera notable” en el último año en el que las incidencias subieron en un 150% con respecto a 2021.

Cada semana, se habían identificado de media más de 70 fármacos con faltas de suministro significativas. Todos los grupos terapéuticos se vieron afectados, pero destacaban los destinados al sistema nervioso, con un 20%; y cardiovascular, con un 19%. Además, hay dos grandes grupos que experimentaron un “incremento significativo” en las faltas de suministro durante 2022: los antibióticos pediátricos y los antidiabéticos.