¿Parpadear es síntoma de miopía? Esta es una pregunta que en ocasiones madres y padres realizan en la consulta del oftalmólogo. Un exceso de parpadeo de nuestro hijo o hija puede ser la señal de socorro que nos envían sus ojos para solucionar un problema.

El exceso de parpadeo puede ser un síntoma asociado a problemas visuales como la miopía, el astigmatismo o el estrabismo. También, puede significar la señal de que una pestaña o un diminuto objeto ha quedado incrustado en el interior de uno de nuestros ojos. Y si no lo sacamos pronto, posiblemente, la preocupación sea mayor. Pero vayamos por partes:

Las causas más habituales de un exceso de parpadeo suelen relacionarse con errores refractivos no corregidos, como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo.

El doctor Enrique Chipont, director médico de Oftálica Clínica Oftalmológica de Alicante, sostiene que es posible que el exceso de parpadeo del niño o niña responda a un intento por corregir un problema de visión, que el menor siente, pero estima transitorio. Lo trata como si fuera una molestia y no un problema visual.

En el caso de la miopía existe un componente hereditario. Si la madre o el padre tiene miopía, posiblemente el hijo también la padezca.

En el caso de la miopía puede existir un componente hereditario


Por lo general, aparece en la adolescencia, en torno a los 12-14 años. Se trata de un error refractivo.

El ojo enfoca las imágenes delante de la retina y no sobre ella. El niño verá bien de cerca. Acelerará su parpadeo para intentar afinar su visión lejana. Lo que en realidad ocurre es que el globo ocular es más largo de lo normal y eso impide que la luz se enfoque sobre la retina.

Pero el exceso del parpadeo también puede ser debido a que el niño no ve bien de cerca. Un síntoma que puede asociarse a la hipermetropía: buena visión lejana, y mala de cerca. El hipermétrope enfoca la imagen detrás de la retina y no sobre ella.

Es un problema más grave de lo que parece y afecta a 1 de cada 5 personas y aparece en la mayoría de los recién nacidos, aunque suele corregirse con el crecimiento.

El doctor Chipont en la sala infantil de Oftálica


Un tercer error refractivo que puede provocar un exceso de parpadeo infantil es el astigmatismo: una imperfección en la curvatura de la córnea o del cristalino del ojo que provoca que la luz se enfoque en más de un punto de la retina, con lo que genera visión distorsionada.

Si esto se produce, el pequeño parpadeará mucho, sencillamente, porque no verá bien. Es recomendable efectuar revisiones para localizar el problema pronto.

El exceso de parpadeo infantil también puede estar relacionado con problemas en la córnea del ojo


El exceso de parpadeo infantil también puede estar relacionado con problemas en la córnea del ojo, como la abrasión, la existencia de un pequeño objeto incrustado, alergias oculares como una simple conjuntivitis.

Por todo ello, el doctor Chipont recomienda efectuar revisiones periódicas de la visión del menor y acudir a la consulta oftalmológica en cuanto exista una cierta sospecha de ese exceso de parpadeo, lo que facilitará descartar problemas y patologías e iniciar un tratamiento temprano y adecuado a la situación.