La tos seca puede resultar muy molesta, aunque aparece principalmente cuando el cuerpo trata de eliminar posibles elementos infecciosos de nuestro organismo, suele aparecer rápidamente por lo que conocer remedios naturales contra la tos puede sacarte de más de un aprieto. Entre las causas subyacentes a la aparición de la tos encontramos alergias, infecciones y reflujo ácido. Aunque lo principal y conveniente para acabar con la tos seca es acudir a los profesionales para determinar el origen de la sequedad de garganta en el caso de que sea grave y persistente, aquí encontrarás algunos remedios naturales que pueden aliviar tu tos.

Hay que tener en cuenta que, con la presencia del coronavirus y sus nuevas variantes, como ómicron o IHU, aparecen síntomas entre los que se encuentran la irritación y la sequedad de garganta y la tos. Debes estar muy atento a tus posibles contactos estrechos y mantener la vigilancia y la seguridad de aquellos que te rodean en el caso de presentar tos seca persistente u otros de los síntomas covid

La infusión de té con miel es uno de los remedios naturales contra la tos seca más extendidas. Las propiedades de la miel y el té son ideales para suavizar la posible irritación de garganta. Además, el vaho de las infusiones también ayuda a deshacer posible mucosidad.

El jengibre posee propiedades antiinflamatorias, por lo que suele ser un remedio natural muy recurrido a la hora de aliviar la tos seca y otros síntomas de posible infección, inflamación o irritación de garganta.

Corta rebanadas de jengibre fresco (unos 20 o 40 gramos) y mételos en una taza de agua caliente. Después, deja que se enfríe y añade miel o zumo de limón: estos últimos ayudarán a mejorar el sabor del té y, también por sus propiedades, aliviarán la irritación y tos seca.

El jengibre es un gran desinfectante y ayuda a calmar la tos.


Esta raíz tiene unas potenciales propiedades curativas contra la tos seca y los dolores de garganta. Aplaca la irritación que produce la tos gracias a que contiene mucílago: una sustancia espesa y pegajosa que cubre la garganta y nos ayuda con la sequedad. Puedes encontrar esta raíz en hierba seca o en té de bolsitas.

Si no tienes tos seca, sino que es más bien húmeda y se suma al dolor de garganta, las gárgaras de agua con sal pueden ser un remedio natural muy efectivo. El agua con sal ayuda a reducir las flemas y la mucosa de la garganta y ayuda a disminuir la tos. Es recomendable, en el caso de síntomas persistentes, hacer gárgaras más de una vez al día.

El remedio esencial y el más importante para aplacar la tos seca es, sin duda, mantenerse hidratado. Bebe abundante agua durante tus episodios de tos e irritación de garganta para aliviar los síntomas.

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