Cada mujer vive de una forma distinta el embarazo. Para algunas es un momento de felicidad y plenitud, pero para otras se convierte en unos meses de estrés y ansiedad.

De hecho, estos trastornos emocionales son cada vez más habituales entre las embarazadas. Se calcula, de hecho, que 1 de cada 5 futuras madres puede sufrirlos.

Ahora un estudio liderado por investigadores del Clínic-IDIBAPS en colaboración con CIBER y realizado con el apoyo de la Fundació “la Caixa” concluye que la dieta de la gestante puede influir en el desarrollo de estos trastornos emocionales.

En concreto los especialistas se refieren al seguimiento de una dieta mediterránea

1 de cada 5 futuras madres puede sufrir trastornos emocionales durante el embarazo

“El estudio IMPaCT, desarrollado del 2016 al 2022 con el apoyo de la Fundació ‘la Caixa’, ya demostró que la dieta mediterránea o el mindfulness durante el embarazo reducen hasta un tercio el riesgo de tener un bebé con bajo peso” explica Fátima Crispi, investigadora de BCNatal y del grupo IDIBAPS Medicina fetal y perinatal. 

Sin embargo, “la influencia de la dieta mediterránea sobre el estrés, la ansiedad, el estado mental, la calidad de vida y el sueño de las mujeres durante el embarazo todavía no se conocía”, recalca.

Los beneficios de la dieta mediterránea son muy variados y están científicamente probados.

Así, varios estudios señalan que el consumo de alimentos vegetales ricos en antioxidantes, como frutas, verduras, aceite de oliva virgen extra y cereales integrales, propios de esta dieta, se asocia a un mejor bienestar y salud mental

La dieta mediterránea o el mindfulness durante el embarazo reducen hasta un tercio el riesgo de tener un bebé con bajo peso

Para comprobar el beneficio en la salud mental de las embarazadas se recogieron los datos de 1.221 embarazadas de alto riesgo, distribuidas, de forma aleatoria, en grupos distintos a las 19-23 semanas de gestación.  


La dieta mediterránea redujo hasta un 28% la ansiedad y el estrés materno.


Un grupo contó con la intervención de nutricionistas que promocionaban la dieta mediterránea mediante visitas personalizadas a las embarazadas.

Durante estas consultas, los investigadores alentaron a las futuras madres a incrementar la ingesta de:

  • Cereales integrales (5 raciones al día).
  • Verduras y productos lácteos (3 raciones al día).
  • Fruta fresca (2 raciones al día).
  • Legumbres, frutos secos, pescado y carne blanca (3 raciones a la semana).
  • Así como el uso de aceite de oliva para cocinar y aliñar.  

El otro grupo recibió la atención habitual durante el embarazo, según los protocolos institucionales establecidos, pero sin intervención especial alguna. 

El resultado fue, según los datos publicados en la revista Nutrients, que la intervención basada en la dieta mediterránea redujo entre un 25 y un 28% la ansiedad y el estrés materno.

Y no solo eso. Este grupo de embarazadas también mejoró el bienestar y la calidad del sueño, en comparación con el otro grupo que no recibió ninguna intervención por parte de los nutricionistas.  

Los investigadores llegaron a esta conclusión después de analizar los cuestionarios de estrés cumplimentados por las propias participantes y de medir los niveles de metabolitos relacionados con el estrés, como el cortisol y la cortisona, en muestras de orina. 


Según un estudio, llevar una dieta mediterránea mejoró el bienestar y la calidad del sueño de las mujeres embarazadas


“Algunos estudios previos, como el Predimed, habían relacionado la dieta mediterránea con una mejora del bienestar y una reducción de los niveles de estrés, pero eran estudios en no gestantes”, añade Crispi. Este es el primer ensayo en embarazadas que lo evalúa y demuestra”. 

Otra de las conclusiones del estudio es que estos beneficiosos efectos sobre las mujeres embarazadas aparecen al cabo de poco tiempo del inicio de la intervención. 

“Teniendo en cuenta la creciente importancia del papel de la salud mental durante el embarazo, estos resultados podrían implicar la promoción de la dieta mediterránea adaptada a mujeres gestantes como una potente estrategia de salud pública”, declara Crovetto. 

Te puede interesar:

DIGESTIVO

Diástasis: Así es la patología que pueden provocar el estreñimiento, el embarazo, la obesidad, la tos…

GINECOLOGÍA

Tener un padre de 40 años o más ¿afecta a la salud del feto o de la madre en el embarazo?

GINECOLOGÍA

Embarazo ectópico: ¿Qué es y cómo se pueden detectar las primeras señales?


Sin embargo, los autores señalan que el trabajo presenta algunas limitaciones. “Gran parte de las participantes eran de etnia blanca, con un nivel socioeconómico medio-alto”, apunta Crovetto. 

“Así pues, el hallazgo no debería extrapolarse a otras poblaciones con características diferentes. Habrá que llevar a cabo nuevos estudios con mayor diversidad poblacional, que evalúen también los mecanismos responsables de los efectos de la dieta mediterránea observados”.